# Cuando nos ataca la frustración

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- Published: 2021-09-14T05:30:32+00:00
- Author: alquimedezhemo

### El concepto de frustración se define como el sentimiento que se genera en un individuo cuando no puede satisfacer un deseo planteado. Ante este tipo de situaciones, la persona suele reaccionar a nivel emocional con expresiones de ira, de ansiedad o disforia, principalmente.

Considerando como un aspecto inherente a la vida humana el hecho de asumir la imposibilidad
de lograr todo aquello que uno desea y en el momento en que se anhela, el punto 
clave reside en la capacidad de gestionar y aceptar esta discrepancia entre lo ideal
y lo real. Así, el origen de la problemática no se encuentra en las situaciones 
externas en sí mismas, sino en la forma en la que el individuo las afronta. Se entiende,
desde esta perspectiva, que la frustración se compone tanto de una situación real
ocurrida como de la vivencia a nivel emocional elaborada a partir de dicha situación.

**¿Cómo afrontar con éxito la sensación de frustración?**
 La adecuada gestión de
la frustración deviene una actitud y, como tal, esta puede trabajarse y desarrollarse;
la frustración es un estado transitorio y, por ende, reversible. De esta manera,
una adecuada gestión de la frustración consiste en entrenar al individuo en la aceptación
tanto del evento externo -lo que ha ocurrido- como del interno -la vivencia emocional
de ello-.

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combatirla”

La frustración puede categorizarse como una respuesta primaria o instintiva. Es 
una reacción que de forma natural muestra un estado emocionalmente desagradable 
cuando se da la ocurrencia de una interferencia ante la persecución de un objetivo
propuesto.

Este es el planteamiento que propusieron autores como Dollard, Miler, Mower y Sears
en 1938, originando un nuevo campo de investigación sobre esta temática poco explorada
anteriormente. La intensidad de la reacción de frustración puede variar sustancialmente,
hasta el punto de propiciar afectaciones incluso a nivel cognoscitivo en situaciones
de elevada gravedad, como por ejemplo, la aparición de alteraciones en la capacidad
de memoria, atención o percepción.

**¿Qué es la baja tolerancia a la frustración?**
 A las personas que de forma usual
reaccionan manifestando frustración se les atribuye una característica funcional
llamada baja tolerancia a la frustración. Este estilo parece ser más prevalente 
en la sociedad actual occidental, donde la mayor parte de los fenómenos que la componen
se basan en la inmediatez y la incapacidad de espera.

Los individuos que presentan este modo de hacer se caracterizan también por poseer
un razonamiento rígido e inflexible, con escasa capacidad de adaptación a los cambios
no programados. Por otra parte, suelen disponer de una serie de cogniciones distorsionadas
que no se adecuan a la realidad, debido a la cual interpretan como insoportable 
el deber lidiar con emociones más desagradables como el enfado o la tristeza y les
conduce, por otra parte, a elaborar una serie de expectativas previas alejadas de
lo racional, desmesuradas y extremamente exigentes.

El estudio realizado por Barker, Dembo y Lewin en 1941 probó la vinculación existente
entre frustración y agresión y puso de manifiesto lo determinante que resultan las
expectativas generadas por el individuo de forma previa a la situación potencialmente
frustrante.

Posteriormente, Berkowitz matizó estos hallazgos iniciales e incluyó otros aspectos
moduladores en la relación agresión-frustración, a saber, las motivaciones del sujeto,
la actitud de este frente el problema, sus experiencias pasadas y la interpretación
cognitivo-emocional realizada sobre su propia reacción.

**¿Cómo se comportan las personas con baja tolerancia a la frustración?**
 Por lo
general y de forma sintetizada, las personas que presentan un funcionamiento basado
en una escasa tolerancia a la frustración presentan las siguientes características:

 1.  Tienen dificultades para controlar las emociones.
 2.  Son más impulsivas, impacientes y exigentes.
 3.  Buscan satisfacer sus necesidades de forma inmediata, de forma que cuando se tienen
     que enfrentar a la espera o a la postergación de estas pueden reaccionar de forma
     explosiva con ataques de ira o retraimiento y tristeza extremos.
 4.  Pueden desarrollar con más facilidad que otros individuos cuadros de ansiedad 
     o depresión ante los conflictos o grandes dificultades.
 5.  Creen que todo gira a su alrededor y que merecen todo aquello que demandan, de
     forma que sienten cualquier límite como injusto puesto que va en contra de sus
     deseos. Les cuesta comprender por qué no se les da todo lo que desean.
 6.  Tienen una baja capacidad de flexibilidad y adaptabilidad.
 7.  Manifiestan una tendencia a pensar de manera radical: una cosa es blanca o negra,
     no hay punto intermedio.
 8.  Se desmotivan fácilmente ante cualquier dificultad.
 9.  Realizan chantaje emocional si no se cumple lo que desean inmediatamente, manipulando
     a la otra persona con mensajes hirientes.
