# Existe la receta de la felicidad?

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- Published: 2021-09-14T06:31:11+00:00
- Author: alquimedezhemo

### A través de una cierta filosofía de vida es posible experimentar las cosas de un modo más positivo

Si quieres ser feliz, No mires atrás.
 Descubre cuál es tu elemento y contrólalo.
Aprende a compartir la alegría y el dolor de los demás. Asume que estás en el lugar
más diminuto del universo. Un día la humanidad querrá explorarlo todo. La quinta
clave aún está por descubrir.

Si quieres ser feliz:

 * Analiza dónde estás; cómo puntúas tu satisfacción con la vida.
 * Piensa qué te hace sentir bien.
 * Planifica tu vida de forma que puedas hacerlo más.
 * Ser feliz: ¿una quimera?

La “satisfacción con la vida” es un término que Rojas Marcos habitualmente utiliza
para describir la felicidad. ¿Qué significado podemos extraer del mismo?

Hablar de satisfacción con la vida para referirnos a la felicidad es un gran acierto.
Según este psiquiatra,la satisfacción forma parte de nuestro instinto de conservación.
Inconscientemente, la memoria nos ayuda a relativizar porque estamos programados
para sentirnos bien y recordar lo bueno.

Este sistema primitivo centra especialmente la atención en aquello que nos realiza
personalmente. Además, es muy reconfortante saber que lo podemos entrenar por medio
de la ejercitación del pensamiento positivo y del reconocimiento de logros, habilidades
y recursos personales entre otros. La satisfacción con la vida, en parte, depende
de nosotros y de nuestra actitud. Está en nuestra mano potenciar aquellos elementos
que la hacen posible.

Cómo hacerlo será otro objetivo. Ahora bien, posicionarnos en la acción en lugar
de la contemplación, sin duda, de entrada nos ofrece las riendas de nuestra propia
vida y, con ellas, el privilegio de sentirla y disfrutarla.

**¿Cómo podemos llevar a la práctica las recetas de los dos autores?**
 En ambas
recetas se resumen titulares útiles para todo el mundo y extrapolables a cualquier
contexto, de ahí que se conviertan en “lemas” de vida más que indicaciones concretas
sobre qué hacer para conseguir la felicidad. Así pues, dichas recetas pueden orientarnos
para crear nuestra receta propia ya que, difícilmente, existirá una “receta mágica”
que nos de la clave de la felicidad.

Para ser más precisos, si tomamos como ejemplo la receta de Eduard Punset, vemos
que el primer punto es “no mires atrás”. Esta frase puede traducirse como “céntrate
en el aquí y ahora, no te quedes enganchado en mensajes del pasado que se alejan
de tu realidad actual”.

Mirar atrás resulta de ayuda cuando extraemos un significado y un aprendizaje que
nos ofrece información útil en el presente. Cuando la mirada al pasado se convierte
en un lastre emocional, es entonces cuando se cortan las alas de nuestra libertad
y felicidad. Un ejemplo de reflexión constructiva sobre el pasado sería la siguiente:

 * ¿Cuántas veces miro atrás y me culpo con un “tendría que haber hecho…”? (ser 
   conscientes de ello nos ayuda a poner límites a los pensamientos repetitivos)
 * ¿Qué sí puedo hacer ahora que, en el pasado, no hice?
 * ¿Qué necesito para que esto sea posible? ¿Qué recursos personales pueden ayudarme?

Estas preguntas ejemplifican cómo podemos centrarnos en las necesidades del presente
en lugar de generar pensamientos rumiativos en torno al pasado.

Por otro lado, las recetas presentadas resaltan la responsabilidad del individuo
como motor del cambio. La responsabilidad es un “ingrediente estrella” que toma 
forma cuando respondemos: “¿qué puedo hacer yo?” (es entonces cuando la receta se
convierte en una pauta práctica).

El “todo” difícilmente sea cierto. Ahora bien, la actitud sí que condicionará la
visión que tengamos del mundo que nos rodea. Para Rojas Marcos, hablar de porcentajes
exactos es un tanto arriesgado pero, dejando a un lado los datos, podemos afirmar
que nuestra capacidad para ser felices depende, en gran medida, de nuestra postura
ante la vida. La visión que tengamos de nosotros mismos y de los demás determinará
la calidad de nuestras relaciones. Así mismo, la calidad de nuestras relaciones 
condicionará nuestro “grado” de felicidad.

Son muchas las habilidades personales que juegan un papel en este sentido. Concretamente,
la capacidad de expresión emocional es una capacidad que estrecha lazos y permite
que la comunicación establecida goce de un componente más profundo.

**¿Y qué repercusión ha tenido la expresión emocional sobre la felicidad a lo largo
de la historia?**
 La felicidad está relacionada con la capacidad de dar y recibir
y, tal y como decíamos, la expresión emocional conecta a las personas a un nivel
más profundo.

En este caso, Eduard Punset señala la importancia que ha tenido la expresión de 
los sentimientos sobre el bienestar emocional y la felicidad, algo que hoy en día
ocupa un lugar importante dentro de la educación (la famosa Inteligencia Emocional)
pero que, tiempo atrás, se consideraba un “estorbo” e incluso una limitación de 
las propias fortalezas (“llorar es de débiles” o “expresar emociones no sirve para
nada”).

Así pues, la felicidad está unida a esta capacidad de expresión emocional, una capacidad
que permite a la persona poner nombre y apellidos a sus sentimientos, compartirlos
y, gracias a ello, crear vínculos. Eduard Punset, además, relaciona la expresión
emocional y las nuevas tecnologías. Este científico presenta los avances tecnológicos
del siglo XXI como una herramienta facilitadora de las relaciones humanas a un nuevo
nivel.

Sin duda, la tecnología ha abierto una nueva ventana comunicativa. Quizás lo más
inteligente es saber utilizar los distintos canales que están a nuestro alcance 
según el momento y el contexto en el que nos encontremos, de modo que nuestras necesidades
queden cubiertas y encontremos un equilibrio personal y colectivo.

En definitiva, la felicidad es ese estado de satisfacción en el que, de forma activa,
participamos del presente tomando el aprendizaje del pasado y dirigiendo la mirada
hacia el futuro, viviendo cada una de las experiencias que nos otorga la relación
con nosotros mismos y con los demás. Buscar una receta exacta es complicado, pero
hoy hemos podido ver algunos puntos comunes que, adaptados a quienes somos, nos 
posicionan en un rol activo para ser felices.
